Esta comedia japonesa es uno de los mejores ejemplo de la unión entre oriente y occidente. Y ahora os lo explicaremos.
La película está basada en la canción Shall We Dance? del musical "El Rey y yo". Este musical esta basado en una obra literaria occidental. Esta obra habla de la una institutriz de los niños del rey de Siam. Y con esto ya vamos dos relaciones. Pero además, está película japonesa inspiró un remake en Estados Unidos, y con esta van tres las relaciones.
Pero centrándonos en la película. Se trata de una comedia muy agradable a la mista, y que se sitúa en calidad a años luz de su copia americana.
Posiblemente, el matiz cultural de la sociedad japonesa ayude a acrecentar los hechos que en esta película se plantean.
La obra nos cuenta la historia de un hombre de media edad, que tiene todo lo que se podría desear, pero descubre una nueva pasión, el baile. Por motivos personales (y sociales) oculta esta nueva pasión a todo el mundo, pero su actitud y actos empiezan a generar la preocupación de su entorno.
Las conjeturas, las suposiciones, así como la nueva personalidad del personaje, son los ejes sobre los que se sustenta esta comedia. Comedia refinada, no basada en gags esperpénticos, ni en la exageración. Se trata de una comedia construida bajo el paraguas de la sociedad, de la familia, etc. y sin estos elementos que la englobasen, perdería su fuerza.
La relación de todos los elementos es lo que convierte a esta película japonesa de 1996 en una gran obra.
La película fue todo un éxito, y se alzó con varios premios de la academia japonesa. Además contó con una excelente taquilla al otro lado del pacífico, en los Estados Unidos, hecho que propiciaría que posteriormente se realizase un remake.
Por Iván Rodríguez

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