El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, afirmó que espera una solución definitiva al problema de los ciudadanos japoneses secuestrados por agentes norcoreanos.
En las últimas negociaciones entre Japón y Corea del Norte que tuvieron lugar en Suecia, las autoridades norcoreanas prometieron iniciar una nueva investigación sobre los secuestros de ciudadanos japoneses ocurridos hace décadas. El jueves culminaron tres días de negociaciones entre los Gobiernos de ambos países.
El Gobierno japonés decidió cancelar o hacer menos estrictas parte de las sanciones que pesan sobre Corea del Norte una vez que Pyongyang establezca un comité especial de investigación y empiece a examinar detalladamente qué sucedió con los secuestrados.
El Gobierno japonés planea relajar, por razones humanitarias, las restricciones para que ciudadanos norcoreanos visiten Japón y para que barcos de esa nación amarren en puertos japoneses.
En agosto de 2008, Corea del Norte había prometido realizar una nueva investigación sobre los secuestros y Japón había aceptado a cambio cancelar algunas de las sanciones, pero posteriormente Pyongyang se echó atrás y no cumplió con lo prometido.
Funcionarios del Gobierno japonés comentan que observarán de cerca los pasos que da Corea del Norte y decidirán levantar o relajar las sanciones únicamente después de cerciorarse de que la nueva investigación conducirá a la repatriación de los japoneses secuestrados.
Los familiares de varios japoneses secuestrados por Corea del Norte hace varias décadas han instado al Gobierno nipón a que garantice que la promesa realizada recientemente por Pyongyang se traduzca en el regreso de sus seres queridos a Japón.
Corea del Norte llevó a cabo su última investigación acerca del paradero de los japoneses secuestrados en 2004, después de la segunda cumbre que celebró con Japón. Sin embargo, la veracidad de las pesquisas se puso en tela de juicio cuando varias pruebas de ADN realizadas en Japón refutaron lo concluido por Pyongyang. Las autoridades norcoreanas mantenían que los restos humanos enviados a Japón pertenecían a dos de los secuestrados, Megumi Yokota y Kaoru Matsuki, pero las pruebas realizadas concluyeron que se trataba de personas diferentes.
Los familiares de los secuestrados han expresado sentimientos encontrados respecto al nuevo acuerdo. Algunos de ellos consideran que se trata de un paso adelante, mientras que otros se muestran escépticos acerca de si Corea del Norte llevará una investigación adecuada en esta ocasión, teniendo en cuenta lo ocurrido en el pasado.
Además, un sector de los familiares se ha mostrado preocupado por la posibilidad de que Corea del Norte intente dar carpetazo al asunto con el pretexto de realizar una nueva investigación.
Fuente: NHK
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